martes, 23 de agosto de 2011

[...] como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía [...]

(Julio Cortázar, Salvo el crepúsculo. 1984.)

1 comentario:

Lau dijo...

qué libro!, joder.