domingo, 3 de octubre de 2010





es como si hubiese estado todos estos meses dando pasos hacia atrás. tomando carrera para poder saltar ese abismo tan aterrador que me persigue a la noche. me entretuve definiendo el sabor del viento y deletreando los colores de las vaquitas de san antonio. me convencí que no quería. que nunca te había permitido atravesar esas barreras que tan minusciosamente sé construir. me convencí que sólo debía sustituirte. y dejar de pasar por tu trabajo. me convencí que con comprarte un libro y esperar un tiempo prudente se me iba a caer la libido por la alcantarilla.
hoy no puedo más de sonrojarme. volver a verte ahí. y detenerme en esas ganas torturantes de ir corriendo a abrazarte y darte una trompada por lo idiota que sos. por las palabras que me dijiste. por las miradas que me regalaste. por lo blanco y por lo sucio. por haberme hecho creer en una seguridad tan blanda. por darme unos cuantos ángeles y llevarme de la mano hasta lo más bajo.
por desnudarme. y dejarme a la intemperie.
sé que no podría mirarte a la cara sin imaginarnos mirando el mar. respirando la sal en el aire.
porque debiste dejar antes de ser tan vos, para no permitir que me enamore. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso. Simplemente hermoso
AG

Un tal Lucas... dijo...

yo le no-dije lo mismo.
gracias por las letras.